![]() |
Grupo de Oración Mundial |
Monasterio invisible |
Grupo de oración
Nazareth
Tematicas
Contenidos
Santos
|
Sumario
¿TIENES NECESIDAD DE REZAR? No solo los malhechores, los perversos O los inadaptados tienen necesidad de rezar, sino que tú como nosotros, tienes necesidad de que alguien reze por ti. A lo mejor descuidas examinar tu conciencia y dejas que graves culpas carguen tu vida espiritual. Tienes entonces una gran necesidad de oraciones para que el Espíritu descubra tus miserias e inicie tu conversión al amor. Los hermanos, cuando rezan por ti, te envían rayos encendidos que despiertan tu ser interior, iluminando tu conciencia, encendiendo tu corazón, renovando tu vida, y te dan una gran vitalidad espiritual. Al rezar, podrás añadir a tu oración, salvar otros pecadores en el apostolado de la salvación. Podrás aliviar un dolor fisico, aclarar la mente, dar luz y consuelo a otros que yacen en el dolor. ¿Existe un acto de caridad más sublime? ¿DESEAS REZAR? También tú, si tienes el corazón encendido de amor, si tienes deseo de alcanzar una autetentica libertad, si tienes un rencor que te atormenta, si estas triste pero quieres encontrar la alegría, si eres orgulloso pero tratas de vencer el egoísmo, si estás perdido pero buscas el remedio, ábrete al cambio. Este cambio depende de ti y empieza por la oración, que es el canal de enlace con el Espíritu Santo. UN GRUPO DE ORACIÓN PENSADO PARA TI Deseas rezar pero el grupo de oración de tu parroquia está demasiado lejos, se reúne en horarios que no concuerdan con tu tiempo libre, o no existe; los hijos y la familia no quieren que salgas de casa para perder tu tiempo, o tiemblan con la idea que puedas ir de noche a rezar, cuando los peligros son muchos. Pues bien, existe un grupo de oración virtual que fue creado precisamente para ti. Sí, desde tu habitación puedes rezar y unirte a miles de hermanos que, esparcidos por todo el mundo, tienen el corazón ardiente de amor, y desean unirse a tí para formar un corazón palpitante de amor, que intercede por amor. Este grupo se llama Monastero invisible de caridad y hermandad. Unirse no supone obligaciones ni costes de ningún tipo, sino tan sólo ánimo de rezar. ORACIÓN, FUERZA DEL AMOR Nada es tan amado por Dios y honrado por los ángeles, nada humilla tanto a Satanás e infunde tanto terror a los demonios, pues la oración hace temblar al pecado, hace brotar la conciencia, atrae la misericordia, borra los pecados, conquista la humildad, vuelve sabio al corazón, proporciona consuelo y reintegra el intelecto. Nada produce todos estos efectos tan plenamente como la oración. La oración es el tesoro de la fuerza, la purificación del corazón, el camino de la pureza, la vía de las revelaciones y la escalera del intelecto. Hace a la mente afín a Dios y, a través de su impulso, le otorga el don de recibirlo, como si estuviera ya en la realidad futura. - tomado da las "Centurias de conciencia" de Isaac el Sirio - ORACIÓN INCENDIO DE AMOR El alma que reza se pone ante Dios, su Creador, para entrar en comunión con Él y establecer un coloquio de amor, porque Dios es amor. Acercándose a Él, el alma, encendida por el fuego divino, se liberará de las fealdades y empezará a espiritualizarse. Rezar es una orden explícita de Cristo. Rezar es una necesidad, como el respirar para el cuerpo. Rezar es una regla fundamental para la vida espiritual. Rezar en grupo significa acoger Jesús, "Porque donde están dos o tres, reunidos en mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos" (MT 19,18). LA ORACIÓN Jesús invita siempre a orar. Acogiendo la invitación se puede obtener el don de la Gracia, que renueva y hace crecer espiritualmente, nos libera de la corrupción del mal y nos transforma en criaturas libres. A través de la oración, Jesús baja a nuestras miserias con la inmensidad de su Misericordia. La oración puede ser compuesta de palabras alternadas con silencios, donde Dios pueda hablar a nuestro corazón. Sí, debemos evitar que sólo sea el hombre quien hable para obtener, agradecer, y pedir perdón, pues hemos de escuchar, en el vacío mental, la palabra de Dios. El poder de la oración es inmenso porque implica a toda la humanidad que reza. Su luz puede extenderse hasta alumbrar a todas las generaciones y dar testimonio de Dios en cada rincón del mundo. GRANDEZA DE LA ORACIÓN La oración no puede ser relegada tan sólo al ámbito de las necesidades y satisfacciones de carácter humano, pues así perdería su resplandeciente grandeza. Puesto que la oración es la comunión con las potencias Celestiales, y está dirigida a la glorificación de Dios, no es de este mundo. Como base de la oración tiene que predominar el deseo de cumplir la voluntad de Dios: "Pero no se haga mi voluntad sino la tuya" (Lc 22,42). La oración, afirma San Juan Climaco, une a Dios, sostiene el mundo, embellece las almas, borra las culpas, persevera contra las tentaciones, defiende en la lucha, consuela las penas, y alimenta las alegrías espirituales y las delicias de los corazones. NATURALEZA DE LA ORACIÓN La oración es invocación a Dios con la esperanza de obtener una contestación. Es una necesidad radicada en lo profundo de la conciencia; es una invitación de Dios para encontrar la unión y, en esta fusión, descubrir la realidad del alma y la grandeza de Dios. La oración conduce a unos resultados inagotables que superan al pensamiento más rosa. Profundiza en la realidad de Dios y realiza el encuentro con el Creador, un Dios vivo, un Dios presente, un Dios cercano. Esta comunicación es posible obtenerla con el corazón y la mente. De hecho, sólo se puede comunicar si pensamos en Dios y amamos el Espíritu. EFICACIA DE LA ORACIÓN Los Evangelistas narran hechos prodigiosos sucedidos en Palestina; o sea ciegos, enfermos, paralíticos que, dirigiéndose con fe a Jesús, han obtenido la sanación. Resuenan todavía hoy sus palabras: "Pedid y obtendréis para que vuestra alegría sea plena" (Gv 16,24). Es una invitación a la oración para acercarse a Él, el médico divino, capaz de anular nuestras miserias, conceder la sanación, llenar de amor el corazón y enviar la luz del Espíritu Santo, necesaria para la conversión y la salvación. Sí, a través de la oración es posible experimentar el poder de Dios y cambiar la vida en profundidad; combatir los pecados, las lujurias, las pasiones, para llegar a ser hombres libres. San Buenaventura afirma que con la oración se obtiene la adquisición de todo bien y la liberación de todo mal. San Bernardo agrega que Jesús siempre atiende las súplicas y puede sustituir la gracia solicitada, en el caso de que sea incompatible con la Justicia, por una gracia mas útil. NECESIDAD DE ORACIÓN En un mundo donde imperan los ídolos del dinero, de los deseos, de la lascivia, del poder, de la mentira, de la injusticia, de la prepotencia, del la incredulidad y del pecado, la oración es necesaria para la salvación de las almas. Para el alma, la oración es el único instrumento para pedir auxilio a Dios, implorar la luz divina, pedir la fuerza necesaria para someter las pasiones y no ceder al pecado. Es el mismo Jesús quien recomienda: "Se necesita rezar y rezar siempre" (lc 18,1). La oración obtiene como don la paz en el corazón, defiende el corazón de la codicia, aclara la mente sobre el mal, permite descubrir los propios defectos, los errores, las miserias. La oración cultiva la templanza, elimina la cólera, frena el orgullo y hace volar al alma en el horizonte de Dios. ¿POR QUÉ REZAR? Para obtener el perdón. Para acoger la Luz divina. Para conocer la gravedad de la culpas. Para afrontar las enfermedades y, a través del sufrimiento, caminar hacia la santidad. Para hacer vivir a Dios en nosotros. Dice Jesús: "Mirad, estoy a la puerta y llamo, Si alguien escucha mi voz, y me abre la puerta, Yo iré a él." (Ap3,20). |
| Informes: monastery@tiscali.it | Número de accesos al 20/10/2007: |
| Grupo de Oración Mundial - todos los derechos reservados | |